La transición ecológica no es únicamente un desafío ambiental y económico. Es también un proceso de transformación social que necesita escuchar a quienes lo protagonizan y garantizar que sus oportunidades lleguen a toda la sociedad.
Con esta visión, ANSEMAC ha formado parte de la presentación del 5.º Estudio sobre la percepción social de la transición ecológica en Andalucía 2026, celebrado el 30 de septiembre en la Cámara de Comercio de Sevilla e impulsado por el Observatorio de Transición Justa, Fundación Moeve y Red2Red.
El encuentro permitió conocer cómo evoluciona la percepción de la ciudadanía andaluza ante los cambios asociados a la sostenibilidad y la transición energética, así como reflexionar sobre los desafíos que deben afrontar las empresas, las instituciones y la sociedad para avanzar hacia un modelo económico más sostenible, competitivo e inclusivo.
Andalucía ante la transición ecológica: oportunidades y nuevos desafíos
Los resultados del estudio reflejan una creciente confianza de la población andaluza en las oportunidades económicas y laborales vinculadas a la transición ecológica.
Entre sus principales conclusiones destaca que el 61,4 % de la ciudadanía considera que este proceso puede generar nuevos puestos de trabajo en su entorno, situando a Andalucía como la comunidad autónoma con mayores expectativas de creación de empleo asociado a la transición ecológica.
Asimismo, el 95 % de la población andaluza reclama tener voz en las decisiones relacionadas con este proceso, evidenciando la necesidad de avanzar hacia modelos de transformación más participativos y conectados con la realidad de los territorios.
Unos resultados que invitan a reflexionar sobre cómo trasladar ese potencial a oportunidades reales de empleo, innovación y desarrollo empresarial, sin dejar atrás a las personas, los sectores productivos ni los territorios.
La voz de ANSEMAC: una transición justa también para las empresas y las mujeres
Tras la presentación de los principales resultados, Esperanza Fitz, presidenta de ANSEMAC, intervino en una mesa de análisis junto a Blanca Nieves Miedes, profesora titular de Economía Aplicada de la Universidad de Huelva y vinculada a COIDESO, y Gabriela Reyes, de la División de Tecnologías Energéticas y Descarbonización de INERCO.
La conversación, moderada por Paula Ruiz, responsable de Proyectos de Transición Ecológica de Fundación Moeve, abordó los retos económicos, sociales y formativos que plantea la transformación del modelo productivo andaluz.
Durante su intervención, Esperanza Fitz puso el foco en la realidad de las pequeñas y medianas empresas del sector ambiental, destacando la necesidad de facilitar el acceso a financiación, simplificar los procedimientos administrativos, impulsar la capacitación profesional y generar condiciones que permitan transformar los objetivos ambientales en proyectos empresariales viables.
Desde ANSEMAC se defendió, además, la importancia de incorporar la perspectiva de género a la transición ecológica, visibilizando referentes femeninos y favoreciendo el acceso de las mujeres a las nuevas oportunidades profesionales, técnicas y de liderazgo que están surgiendo en el sector.
Porque una transición verdaderamente justa debe ser capaz de generar progreso sin abrir nuevas brechas económicas, territoriales o de género.
Del conocimiento a la acción: construir una transición que no deje a nadie atrás
La presentación de este quinto estudio ha puesto de manifiesto la importancia de escuchar a la sociedad y conectar sus expectativas con las decisiones que marcarán el futuro ambiental, económico y social de Andalucía.
Un objetivo que ANSEMAC comparte desde su compromiso con la sostenibilidad empresarial, la innovación, la igualdad de oportunidades y la colaboración entre el tejido productivo y las instituciones.
La presencia activa de ANSEMAC en espacios de análisis y diálogo como este permite trasladar las necesidades del sector empresarial ambiental andaluz y contribuir a una transformación que genere oportunidades reales para las empresas, las personas y los territorios.
Porque el futuro sostenible no se construye únicamente con datos y estrategias: también necesita diálogo, conocimiento compartido y la participación de quienes hacen posible el cambio.
Más información en la noticia ampliada del Observatorio.








